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Mujer confesó haber asfixiado a sus hijos de 2 y 5 años

El crimen habría ocurrido dentro de un hotel en Bucaramanga.

Dos menores de edad, de escasos 2 y 5 años, fueron asesinados a manos de su mamá, una mujer de 26 años. Hoy, la Fiscalía le imputará cargos y se define si un juez la envía a prisión.

“Acabé de asesinar a mis hijos”, estas fueron las palabras que expresó sobre las 2:30 de la madrugada de ayer una mujer morena, robusta y de unos 26 años de edad al personal de un hotel en Bucaramanga y posteriormente a la Policía.

La protagonista de este caso que ha generado conmoción, repudio y dolor, no solo en Santander sino en todo el país, fue identificada como Lilian Gibellis Gámez Manjarrés, natural de San Juan del Cesar, Guajira, quien sin ningún reparo confesó cómo acabó con la vida de su dos hijos, un niño de 5 y una niña de 2 años, al interior de una habitación de hotel.

Los momentos previos

De acuerdo a lo establecido por las autoridades, Gámez Manjarrés llegó a este establecimiento, localizado en la calle 55 con carrera 18 del barrio La Concordia, hace dos días en compañía de los dos menores.

La mujer llevaba consigo $300 mil que le habría dado el padre de los niños para su manutención, con esto pagó el hospedaje de su familia en la habitación 30-03.

Todo parece indicar que esta joven, quien, según la Policía, registra antecedentes de patologías en salud mental, ya había planeado muy bien el crimen, pues con el dinero también había comprado un raticida.

Antes de acabar con la vida de los pequeños, el pasado lunes los llevó a una piscina para que disfrutaran de una tarde de esparcimiento. Y así fue.

“La mujer recibía apoyo económico del padre de los niños. Precisamente recibió esa mensualidad y llevó a los niños al hotel, compartió con ellos en una piscina en la tarde y ya en la noche fue que ocurrió el crimen”, informó el comandante de la Policía Metropolitana, brigadier general Manuel Vásquez.

El doble filicidio

Una vez cayó la noche del lunes, Lilian Gibellis acostó a los niños en la cama y disolvió el veneno en un bebida. Acto seguido, se les dio a beber y ella también ingirió.

Al parecer, de acuerdo con las autoridades, la acusada no esperó a que la sustancia hiciera efecto, por lo que tomó una almohada y procedió a asfixiar a los menores.

Ocurrido el doble asesinato, bajó hasta la recepción y relató lo ocurrido. Huéspedes del establecimiento aseguraron que no escucharon nada extraño entre la noche del lunes y la madrugada de ayer.

“No se oyó nada raro, todo normal. Yo supe lo que había pasado hasta esta mañana que salí a trabajar”, afirmó un residente del hotel.

La Policía, luego de ser alertada por los administradores del negocio, subió hasta la habitación para verificar la información y en efecto encontró allí, sobre la cama, los cuerpos sin vida de los menores de 2 y 5 años.

En consecuencia, la mujer fue arrestada y trasladada a la URI de la Fiscalía. Ayer, debido a que la confesa homicida manifestaba haber ingerido veneno también, fue llevada a Medicina Legal y al Hospital del Norte para ser atendida. Al cierre de esta edición se llevaba a cabo la audiencia de legalización de captura en el centro médico.

Las posibles causas

Esta redacción pudo establecer que la señalada asesina residía desde hace dos años en el municipio de Piedecuesta, con sus dos hijos, su madre y otros parientes.

Aunque el CTI hasta ahora inició una investigación para determinar los móviles del crimen, hay información que indica que la mujer tendría una serie de problemas familiares y económicos, incluso el pasado domingo habría decidió marcharse de su vivienda.

“Se conoció que hay antecedentes patológicos en salud mental. Creemos que pudo haber estado impulsada por situaciones de falta de empleo, inconvenientes en su entorno”, agregó el Comandante de la Policía Metropolitana.

Por su parte, Leticia Tirado, comisaria de familia de Piedecuesta, informó que dicha dependencia atendía a esta familia en un proceso de restablecimiento de derechos, por un delito del cual el menor de 5 años era víctima. Esta investigación la adelanta el Caivas de la Fiscalía.

“Al conocer el caso, se inició tratamiento psicológico con la madre y el niño, ella vino a un taller, le veíamos interés dentro del proceso… No se le vio ningún tipo de afectación psicológica, sí nos manifestó que tenía diferencias en su entorno familiar”, dijo la funcionaria.

La vocera de la Comisaría de Familia fue enfática en afirmar que a Gámez Manjarrés nunca se le detectaron problemas psiquiátricos y ella jamás expresó padecer problemas económicos, aunque si familiares.

“Hago claridad que la señora no sufría de problemas psiquiátricos, sí tuvo una depresión y estuvo en San Camilo, por unas amenazas. Nunca manifestó tener problemas económicos, ni de custodia de los menores. Hoy nos coge por sorpresa esta situación, no entendemos pero creemos que hubo algún detonante para que tomara esta decisión, bastante fuerte”, concluyó Tirado.

 

 

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