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Robaron su pelo dentro de bus de Trasmilenio

Según la mujer, las personas que se dedican a hacer esto “lo hacen de maldad”.

Pilar Ramírez quiere dejarles un mensaje de prevención a otras mujeres para que no sufran episodios como este, el cual la hizo sentir vulnerable y desprotegida.

Las mujeres cada día se sienten más vulnerables dentro del sistema masivo TransMilenio, pues no solo deben estar pendientes de sus objetos personales para que no se los roben, de los morbosos para que no se sobrepasen con ellas y de los pocos caballeros que ni siquiera les ceden la silla a las damas en estado de gestación. Ahora también deben cuidar de su cabello, pues se lo están robando dentro de los articulados.

O por lo menos ese fue el caso de Pilar Ramírez, una joven que se dirigía en la mañana del lunes, en plena hora pico, hacia su trabajo y cuando el bus rojo se parqueó a recoger pasajeros en la estación Ricaurte, sintió un fuerte jalonazo en su pelo. No obstante, no le prestó mayor importancia. “Yo llevaba una cola de caballo y la pasé hacia el otro lado, pensando que estaba incomodando a alguna persona. Cuando llegué al punto donde tenía que bajarme, me solté el cabello para arreglarlo y fue cuando me di cuenta que me falta la mitad del cabello”, relató la joven, quien resignada tuvo que cambiar de look para no verse trasquilada.

Algo que le llama la atención a Ramírez es que su cabello estaba decolorado y las puntas quemadas, lo que le quita valor a su cabellera en el mercado negro. “Me quitaron como 10 centímetros de largo, pero fue la mitad de mi cabello. Realmente creo que lo hicieron para hacerme la maldad, porque mi cabello estaba decolorado y no les iba a servir de nada. En redes sociales algunas chicas me contaron que les han quemado el cabello, a otra también se lo cortaron la semana pasada en la estación de TM Comuneros, y a otra le pegaron un chicle, entonces pienso que lo hacen personas maldadosas y desocupadas”, recalcó.

¿Quién le responde? 

Resignada, Pilar puso en conocimiento el extraño episodio en redes sociales, pero no se animó a interponer la denuncia formal ante la Policía. “La verdad no puse el denuncio ante la Policía porque no tengo pruebas y nunca me di cuenta de quién lo hizo… nada, absolutamente nada para demostrarlo. Eso sí, la Secretaría de la Mujer se comunicó conmigo para escuchar mi caso”, agregó.

Ahora Ramírez quiere dejarles un mensaje de prevención a otras mujeres para que no sufran episodios como este, el cual la hizo sentir vulnerable y desprotegida. “Yo me sentí ultrajada. Realmente fue una situación muy difícil. No entiendo por qué hacen este tipo de cosas, ¡me tocó cortar todo mi cabello y en la parte de atrás me quedó trasquilado! Menos mal no se nota porque fue en la parte de abajo. Me parece una situación muy bochornosa y en pleno mes de la mujer. Esto vulnera todos nuestros derechos”, concluyó

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